Ya hemos comentado en un post anterior que los pezones pueden dar mucho placer bajo estimulación extrema. Una forma habitual de estimulación dura son las pinzas para los pezones, que pueden aportarnos grados de intensidad del estímulo, y además siendo aplicables tanto a hombres como a mujeres.

 Sexo para parejas - pinzas para los pezones o nipples clamps

Los pezones son una zona erógena mucho más dura y resistente de lo que parece a primera vista. Es fácil pensar en ellos como en unos puntos delicados y con una fina piel, pero la realidad es que en general responden placenteramente cuando se les aprieta, retuerce o muerde. Si no te lo crees o no lo has intentado nunca, te recomendamos que pruebes el ejercicio que comentamos para conocer el límite del placer en los pezones. A pesar de que las pinzas suelen estar asociadas al bondage, veremos más adelante que no es necesario que causen dolor.

Las pinzas para los pezones aportan precisamente este tipo de estímulo: Aprietan los pezones de forma continua, con lo que éstos proporcionan una sensación de placer constante, que actúa como potenciador de otras sensaciones en otras partes del cuerpo. Hay pinzas o clamps para otras zonas erógenas, pero son menos conocidos.

Sexo para parejas - pinzas para los pezones o nipple clamps

Hombres y mujeres

La estimulación de los pezones suele considerarse más propia de las mujeres por la combinación con la estimulación de los pechos. Sin embargo, los pezones masculinos pueden aportar grandes niveles de placer. En el caso de muchos hombres la excitación inicial se realiza a través de la estimulación de los pezones, como es habitual en relaciones homosexuales masculinas.

 

Estimulación, erección y sensibilidad

La estimulación de los pezones provoca un aumento de riego sanguíneo y una cierta erección de los mismos, que suele conllevar algo de enrojecimiento y aumento de tamaño. Evidentemente esto depende de cada pezón, pero siempre conlleva un aumento de la sensibilidad: El pezón se vuelve más receptivo y da más sensaciones.

Dicha erección aumenta con la excitación sexual, y conforme nos vamos excitando se sube el umbral de sensación, lo que implica que cada vez aguantaremos más presión.

Un buen ejercicio es probar nosotros mismos a estimular nuestros pezones, durante una masturbación u otra excitación sexual. De esta forma podremos aprender qué es lo que les gusta y qué les lleva al siguiente nivel de excitación.

Sexo para parejas - pruebas de excitación con pinzas en los pezones

Las pinzas para los pezones

Las pinzas o «nipple clamps» son sistemas para apretar los pezones. Hay otros sistemas de estimulación más o menos dura de los pezones (como por ejemplo los sistemas de succión), pero no los trataremos en este post.

Hay muchos tipos de pinzas comerciales, que se pueden comprar en practicamente cualquier sexshop (hasta en Amazon). Las variaciones más importantes son las siguientes:

  • Si son regulables o no: Es decir, si se puede regular la presión que hacen sobre el pezón o no. Los que sí son regulables lo hacen a través de un tornillo o un anillo que se mueve de posición, lo que nos facilita aumentar o reducir la estimulación. Esto es especialmente interesante si no tenemos mucha experiencia y no tenemos los pezones acostumbrados a este tipo de estimulaciones;
  • Decoración: Sí, los clamps pueden ser decorativos, aunque la mayoría juegan con la estética del metal;
  • Elementos de agarre: Una vez colocadas las pinzas es muy sencillo aportar una estimulación añadida tirando de los mismos, de forma que a la presión en la punta del pezón se le añade la tracción en su base. Para ello se suelen añadir anillos en su extremo o unirlos por medio de una cadenita, de forma que pasan a ser un juguete de dominación;

Sexo para parejas - pinzas para los pezones con cadena

  • Vibración: Añadir un nivel más de estimulación con la vibración;
  • Con pesos: Otra forma de graduar la estimulación es aplicarle un cierto peso al otro lado del clamp. Es decir, a la pinza le podemos ir añadiendo unos pesos para provocar la tracción que hemos comentado antes. Algunos pesos son incluso magnéticos, de forma que sea inmediato ponerlos y podamos disfrutar del sexo sin preocupaciones;

Así que ya vemos que se trata de estimular el pezón de una o varias maneras: la presión como elemento principal, y la tracción o la vibración como secundarias.

Uso y seguridad

Lo primero es decir que las pinzas no tienen que doler. Si nos gusta la sensación de dolor podemos graduarlos y emplearlos así, pero no es su objetivo principal. La forma de uso normal de los clamp no debe provocar dolor, sólo una presión a la que tenemos que acostumbrarnos. Lo que sí es habitual es un pequeño dolor puntual al quitarnos la pinza, especialmente si es después del orgasmo y su excitación está desapareciendo.

Así la pinza tiene que colocarse donde no produzca dolor: la punta del pezón suele provocar más dolor, por lo que es recomendable estirar un poco el pezón antes de ponerlo y aplicar la pinza casi en su base. Para saber dónde aplicarla podéis hacer pruebas con las manos, probando dónde responde mejor el pezón.

En cuanto a la seguridad, tenemos que tener en cuenta que la presión hace que la sangre no fluya libremente en el pezón, por lo que no podemos tenerlos puestos mucho rato. El tiempo máximo depende del nivel de presión, pero podemos considerar un máximo de 15 minutos. A la primera señal de pérdida de sensibilidad o frialdad en los pezones deberemos quitarlos y darles tiempo a recuperarse.

Y por lo demás su limpieza y mantenimiento es muy sencilla, como la de cualquier otro juguete erótico.

Sexo para parejas - pinzas en los pezones

 

Alternativas a las pinzas comerciales

Hay muchos objetos que pueden valernos para estimular los pezones, y así poder probar esta actividad sin tener que comprar pinzas comerciales. Obviamente la principal diferencia es que no tienen el mismo grado de estimulación: no suelen ser graduables, no tienen vibración, los acabados no son tan perfectos y pueden rozar la piel, etc.

Una prueba sencilla es aplicar el sustituto de las pinzas en alguna zona de sensibilidad similar a los pezones, como por ejemplo las yemas de los dedos o la piel entre el pulgar y el dedo índice. Si os molesta o duele ahí, también lo hará en los pezones.

Pero lo importante es que estas alternativas nos valdrán para probar si nos gusta el tema de las pinzas. Lo que proponen los mismos usuarios es:

  • Pinzas de la ropa: Cuidado con la presión, suele ser necesario forzarlas antes para que pierdan fuerza. Y cuidado con las pinzas de madera, que pueden tener astillas;

Sexo para parejas - pinzas para los pezones con pinzas para la ropa

  • Pinzas para cerrar las bolsas: Son de plástico y no suelen ser muy fuertes, así que funcionan bien;
  • Dientes!: Evidentemente, los dientes de tu pareja (aunque los pechos grandes permitirían que sean los tuyos mismos, aunque no es lo mismo). Lo malo es que no pueden aportarte una estimulación continua. Y cuidado con los dientes irregulares, echadle un vistazo al post sobre los mordiscos;
  • Pinzas pequeñas, como las que se usan para dejar notitas: Cuidado con las que tienen dientecillos, esas sí que causan dolor;
  • Alambres plastificados de las bolsas de pan de molde: Se pueden doblar para dar una cierta presión, o enrollarse sobre el pezón;
  • Un par de lápices unidos en sus extremos por un par de gomas elásticas: Podemos controlar la presión con el número de vueltas que le damos a la goma elástica. Sexo para parejas - otro tipo de pinzas para los pezones

Con esto ya tenéis información suficiente para probar las pinzas para los pezones. Aunque os parezca algo extraño a primera vista, os recomiendo que hagáis unas pruebas antes de desestimarlas. Puede que os sorprendáis con los resultados!!