Uno de los juegos de rol o roleplay más habituales es el del jefe del trabajo y su secretario/a personal. ¿Qué papel te gustaría? ¿Crees que tu pareja estaría dispuesto/a?

Los juegos de rol eróticos son una buena forma de probar cosas nuevas, y por ello son habituales los juegos que incluyen algo de dominación. Así podemos probar roles de dominante y sumiso/a con cierto cuidado y de forma ligera. Y si no nos gusta, pues a probar otra cosa!

Entre estos juegos de rol hay algunos clásicos, y uno es el del jefe de trabajo y el secretario/a. La dominación está clara, pero no es tan agresiva como la del esclavo sexual. Así que es un buen paso para empezar.

Como en todos los juegos de rol, la cosa está en creérselo y vivirlo lo más posible. Así que lo primero será escoger roles. Hay parejas que tienen muy claro quién tiene que ser el dominante y quién el sumiso/a, porque no disfrutarían de otra forma. Sin embargo hay otras parejas en las que no está tan claro. Para estos casos os recomendamos que ambos probéis los dos roles: un día le toca a uno ser el dominante, y el próximo día le toca al otro. Así, probando ambos lados, os enteraréis de cuál de los roles os encaja más.

Lo siguiente es elegir el atrezzo y vestirse para la ocasión. Ya sabemos que es sólo un juego y que podemos imaginárnoslo todo, pero una ropa original sorprenderá a tu pareja y hará que la ocasión parezca especial. Así que no lo dejes de lado: rebusca en tu ropa, e incluso compra alguna prenda nueva para adaptarte más a tu personaje y ser más excitante. Por supuesto se recomienda lencería o ropa interior bien sexy.

El nivel de dominación es algo que depende de vosotros, pero lo recomendable es empezar suave e ir subiendo. Y, como en todo juego de dominación, es obligatorio tener una palabra clave o safeword: si el sumiso/a dice esta palabra el juego se termina inmediatamente, sin más preguntas. El dominante puede ir pensándose cómo llevar el ir subiendo las órdenes durante los días previos, así que es mejor que lo preparéis con tiempo.

La escena en sí misma es lo de menos: la podéis elegir entre los dos o improvisarla. Pero no tengáis un guion, sólo pensad una idea inicial y luego ir dejando que la cosa fluya. De esa forma estaréis más cómodos y todo será más fácil.

Por último: procurad hablar al final de vuestras impresiones: si os ha gustado, os gustaría volver a hacerlo, os gustaría cambiar roles, etc. La comunicación es lo más importante: os ayudará a mantener la intimidad.


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