Kamasutra
Postura 462
Una postura muy parecida a su variante de rodillas, la postura 262, pero que tiene mucho más contacto físico, permitiendo besos.
Una postura muy parecida a su variante de rodillas, la postura 262, pero que tiene mucho más contacto físico, permitiendo besos.
Todos tenemos una vena exhibicionista, más poderosa o más oculta: a todos nos excita la posibilidad de que alguien nos pille practicando el sexo y seguir con ello como si nada! Así que os proponemos disfrutar de esta vena con una sesión de sexo delante de una ventana, pero arriesgando lo justo a que te vean! ¿Cuánto quieres arriesgar?
Ver un vídeo de una sesión de sexo con tu pareja o un solo de tu pareja masturbándose es algo extremadamente excitante, y algo que ya os hemos propuesto. Pero ahora vamos más allá: vamos a ver nuestra sesión de sexo en directo! Con una cámara y una televisión vamos a aumentar nuestra excitación al máximo. 
Una postura sexual muy parecida a la postura 275, pero con una pierna levantada en vez de las dos. Esto permite más comodidad tanto para ella como para él, y una mayor facilidad de penetración, ideal para penes grandes o vaginas estrechas. Ojo que la profundidad de penetración también es Leer más…
Lucía (de MisionJuegoSexo) nos propone una receta para darte una ducha de lo más sensual con tu pareja. Lavarle suavemente, rozarte con tu pareja, erotismo… pero sobre todo sorpresa y controlar la situación. ¿Serás capaz de llegar hasta el final?
Una postura con mucha dominación: él la agarra de las muñecas y toma impulso con ello. Con esto puede penetrarla con fuerza: sólo tienes que fijarte en cómo le tiemblan a ella las nalgas y los pechos. Puede hacerse con una única muñeca o con las dos.
Estamos acostumbrados a pensar que nuestra pareja tiene que hacernos disfrutar durante el sexo, mientras que la masturbación es darnos placer a nosotros mismos/as a solas. Pero el sexo no tiene estas barreras, así que os proponemos combinar la masturbación y el sexo con tu pareja para alcanzar una excitación y placer aún mayores!
La comida es un juguete erótico estupendo: ¿quién no conoce el clásico de las fresas con nata? Aquí os proponemos convertirlo en un juego erótico: servir distintas comidas y bebidas a tu pareja a ver si las adivina. Para ello le vendaremos los ojos, y si no las adivina: tendrá que comerla de tu propio cuerpo!
A veces tenemos prisa para el sexo y el objetivo es claramente llegar al orgasmo, liberar la excitación y la tensión en una ola de placer. Pero el sexo mejora si le dedicamos tiempo, de forma que podemos disfrutar de cada etapa y cada sensación. Así que vamos a ponernos un límite mínimo para los juegos previos con un cronómetro!