Hoy tratamos otro sitio estupendo en el que sorprender a nuestra pareja con un toque de erotismo espontáneo: el transporte público. Ya sea en el autobús o en el tren podemos excitar a nuestra pareja enormemente, de forma que cuando lleguemos a casa ni siquiera nos dé tiempo a quitarnos la ropa!

Sexo para parejas - exhibicionismo erótico en el tren

Hemos hablado en otro post de las posibilidades sexuales del coche, pero ahora nos vamos a centrar en el transporte público.

Transporte colectivo: autobús y tren

En general el transporte colectivo nos da más posibilidades de pasar inadvertidos: el autobús, el tren. En estos casos podemos movernos a los asientos de atrás y con un poco de cuidado excitar a nuestra pareja poco a poco, de forma que le preparamos para una sesión de sexo nada más llegar a nuestra casa.

El lugar escogido es lo más importante: cuanto menos posibilidades de ser descubiertos, mejor. Siempre existe alguna posibilidad, lo que nos aporta cierta tensión exhibicionista y nos excitará aún más. Para ello los asientos de atrás del vehículo son lo mejor, pero siempre tenemos que tener cuidado de los posibles espejos de seguridad anti-vandalismo. Con estos espejos el conductor puede llegar a darse cuenta de lo que estamos haciendo, así que estaremos atentos a si mira mucho por el retrovisor interno. Por ello puede que el mejor sitio no sea exactamente la última fila, sino la anteúltima.

Por supuesto también es básico que no haya mucha gente en el vehículo: cuanta menos gente y más alejada de nuestros asientos, mejor. Si alguien se nos queda mirando pero sabemos que no ha podido ver nada y que sólo tiene sospechas o curiosidad, nos podemos quedar mirándole hasta que nos deje en paz. Eso sí, siempre que haya niños cerca dejaremos los juegos eróticos, porque si nos ven puede considerarse un delito, y entonces podemos tener problemas.

Sexo para parejas - sexo en el autobús

¿Qué es lo que podemos hacer?

  • Decirle «guarradas» al oído: Podemos comentarle lo excitadísimos y húmedos que estamos, lo que le queremos hacer al llegar a casa… Cuanto más le sorprenda lo que le digamos, más le excitará, así que esta posibilidad irá perdiendo atractivo si lo usamos mucho. Pero es la mejor idea para empezar, porque es imposible que nos pillen!
  • Lamerle la oreja o el cuello: Un clásico unido al anterior, que se basa en un contacto físico no habitual. También es relativamente aceptable públicamente, así que es algo perfecto para no arriesgarse;
  • Quitarnos ropa interior y dársela: Algo sólo aplicable a mujeres con falda, desgraciadamente, pero muy excitante para él. Además también es algo fácil: te agachas un poco hacia delante entre los asientos, te remangas la falda (momento en el que él se sorprende) y con un movimiento rápido te quitas las braguitas. Si se las das sutilmente nadie se enterará;
  • Caricias a la entrepierna o trasero: Con la cobertura de los asientos es muy fácil apoyarle una mano en la entrepierna a nuestra pareja, y empezar a acariciarle. Para ser sutiles no miraremos a la zona que estamos masajeando, sino a su cara o por la ventanilla. Imagínate la cara que pone si le metes mano y ni siquiera le estás haciendo caso!
  • Exhibicionismo: Una vez más los asientos de delante nos protegen mientras nos desnudamos de cintura para abajo. Ellas pueden recogerse unas faldas, ellos bajarse la bragueta. Es una cuestión de «enseñar la mercancía» y excitar a nuestra pareja con el exhibicionismo. Ojo que si nuestra pareja se sorprende mucho puede ser fácil que alguien se dé cuenta de lo que pasa!

Sexo para parejas - exhibicionismo en transporte público

  • Masturbación y felación: Si estamos bastante seguros de que no nos ve nadie, o por ejemplo estamos en un autobús nocturno de largo recorrido con las luces apagadas, entonces podemos envalentonarnos un poco más. Es muy fácil abrirnos el botón del pantalón, bajarnos la bragueta y dejar hueco para que entre una mano. Imagínatelo: te preparas así, le coges la mano a tu sorprendida pareja y te la metes en el pantalón! La felación completa es difícil, porque alguien se va a dar cuenta, pero siempre podemos hacer que se nos ha caído algo al suelo y agacharnos para darle un par de lamidas al miembro de nuestra pareja.

 

Consejos para que no nos pillen

Como cualquier actividad erótica hecha en zona pública, la clave es ser sutiles:

  • Sutiles con lo que hagamos nosotros: No estar mirando a la entrepierna de nuestra pareja, y luego levantar la cabeza buscando a gente que nos esté mirando. Disimula!
  • Sutiles con las respuestas de nuestra pareja: Si nuestra pareja se sorprende mucho, pone cara de asombro y luego mira a su entrepierna también va a ser obvio. Dile que disimule!
  • Atentos al conductor: El único que realmente puede decirnos algo es el conductor. Si ves que sus ojos miran mucho por el retrovisor interior hacia tu zona, déjalo por ahora;
  • Atentos a que no te vean desde fuera: Puede que los asientos te protejan mucho de las miradas indiscretas del resto de ocupantes, pero cuidado con la gente de fuera. Alguien que esté en el balcón del primer piso del edificio de al lado puede verlo todo. Otra cosa es que te importe, claro!
  • Si hay niños cerca, no te arriesgues: No quieres líos de verdad, así que limítate a decirle algo al oído.

 

Y tampoco está de más tener en cuenta todo lo que te pueda ayudar a disfrutar más de la actividad:

  • Una vestimenta que facilite el acceso: Faldas para ellas, pantalones no ajustados o de bragueta amplia para ellos
  • Cuidado con las erecciones: Si él acaba completamente erecto y tenéis que bajaros en esa parada va a ser un poco evidente. Hay dos soluciones: dejarle un tiempo para que se le baje el calentón, o llevar una chaqueta o mochila para que él se tape sus partes
  • Nada de vergüenzas: Hay que tener claro que no hacemos daño a nadie (con la excepción de los niños). Si un adulto nos ve lo mejor que podemos hacer es sonreírle y dejarlo por ahora. Es un tema de educación más que de moral.

Alternativas y variantes

Una alternativa al erotismo en el transporte colectivo es el de los taxis. Hay parejas que disfrutan tanto con estos momentos exhibicionistas que incluyen al taxista de turno en su juego, obligándole a enterarse de lo que pasa en la parte de atrás. Ojo que puede ser algo violento para el taxista y te arriesgas a que os eche de su vehículo. O peor, que lo pare y quiera ir detrás para formar parte de ello. Así que es una actividad sólo para los más atrevidos y que tiene sus riesgos, tened cuidado.

Los barcos de cierto tamaño tienen mil y una esquinas en las que podemos ir mucho más allá con el erotismo por sorpresa. Todo el mundo está mirando a las olas o el horizonte, la travesía suele durar un buen rato, siempre hay una escalera de emergencia que nadie usa… una buena opción!

Y por supuesto está el mítico sexo en el avión! El «mile high club» es el club de las personas que lo han hecho en vuelo, pero tiene su complicación: lo normal es meterse dos personas sutilmente en un baño e intentar hacerlo rápidamente en ese espacio tan estrecho. Pero ya lo comentaremos en otro post.

Sexo para parejas - exhibicionismo en en el autobús

Así que ya sabéis: cualquier viaje es bueno para pillar a vuestra pareja por sorpresa y hacer que empiece a lubricar!