Este reto puede que no pueda ser completado por todos, pero aún así merece la pena intentarlo. Se trata de conseguir que ella llegue al orgasmo sólo con estímulo en los pechos. ¿Creéis que sois capaces?

La sensibilidad de los pezones varía mucho de mujer a mujer: para algunas es su primera zona erógena, mientras que en otras está muy abajo en la lista. Pero también varía para la misma mujer: hay días en los que los pechos y los pezones están más «colaboradores». Vamos, que responden mejor a estímulos de lo normal.

Así que la propuesta va por ahí: el día en que veais que los pechos y pezones de ella están con ganas de fiesta, concentrarnos en ellos todo lo posible, a ver si somos capaces de llevarla al orgasmo sin estimular sus genitales. Por supuesto podemos estimular otras zonas: cara, cuello, orejas… La cosa es evitar la estimulación de la entrepierna, que suele ser la vía más directa.

Eso sí, cuidado con pasarnos con los pezones: si les rozamos demasiado podemos dañarlos y dejará de ser agradable. En ese caso vamos a dejar el reto para otro día y darles tiempo para recuperarse. Y si nos hemos pasado mucho con ellos hay cremas específicas en la farmacia, diseñadas para madres lactantes, que hacen maravillas!