Los juegos de dominación pueden ser un poco forzados y poco agradables para empezar con este tipo de actividades. Pero si lo convertimos en un juego de rol, en el que tenemos que interpretar a una persona que está hipnotizada y hará lo que se le ordene, todo nos será mucho más sencillo y disfrutaremos mucho más.

Sexo para parejas - jugando al hipnotismo

Primero: hablarlo o sorprender

Lo primero que tenemos que tener claro es que la base del juego es la dominación: Uno de nosotros controlará al otro. Si hemos hablado varias veces de probar juegos de este estilo, o hemos fantaseado con ellos, o incluso los hemos probado, entonces podemos plantearnos introducir el juego del hipnotismo por «sorpresa», es decir, sin hablarlo previamente.

Si nunca hemos hablado de este tipo de actividades con nuestra pareja no podemos introducir el juego sin hablar antes de los juegos de dominación, y ver si nuestra pareja lo tiene en su zona de aprendizaje. Y la clave para comentar estas actividades es la que comentamos en el post sobre el Bonding: el control del juego lo tiene siempre el dominado, porque es el que dice cuándo se detiene el juego.

 Sexo para parejas - control del juego en la pareja hipnotizada

Segundo: preparar al personaje principal

Si vamos a probar el juego, nuestra pareja tiene que tener claro cuál es su papel, y cómo tiene que interpretarlo. Hay varias formas de dejarle caer todo esto sin decírselo directamente (lo que quitaría un poco de magia a la actividad).

Por ejemplo: un día que nos apetezca le comentamos a nuestra pareja que te han comentado una forma para hipnotizar a cualquiera, y que te gustaría probarlo con él/ella. Y por supuesto pondremos la voz y cara más eróticas que tengamos cuando le comentamos que queremos probarlo, de forma que sepa que va con contenido muy sexual. Si nuestra pareja pregunta por qué quieres probarlo, hay que dejar caer algo como «porque quiero hacer contigo todo lo que me apetezca». De esta forma nuestra pareja se dará cuenta de que el objetivo es una dominación, y que tendrá que hacer lo que se le diga. Tampoco está de más comentarle que tiene que «dejarse hipnotizar», para que sepa que es un juego y que tiene que interpretar a alguien hipnotizado.

 Sexo para parejas - explicando el juego del hipnotismo

Tercero: la interpretación

Ahora toca empeza a interpretar. Podéis inventaros la historia que queráis, pero lo más clásico es el truco de hipnotismo que todos hemos visto en la tele:

  • Sientas a tu pareja en una silla
  • Le enseñas un péndulo (o un collar con una piedra al final, un reloj de cadena…), le dices que se concentre en él y lo siga con los ojos, sin mover la cabeza
  • Empiezas a susurrarle mientras mueves el péndulo de lado a lado: Que se relaje, que está cayendo en un sueño placentero
  • Ahora tu pareja tiene que poner su parte de interpretación y caer «dormida»

También podemos inventar alguna historia con más morbo: Podemos haber secuestrado a nuestra pareja y ahora la hipnotizamos, o ser un par de adolescentes probando cosas nuevas.

A partir de ahora nuestra pareja está «hipnotizada» y puedes pedirle lo que quieras. Algunos consejos:

  • Decirle cómo debe dirigirse a ti: Si quieres darle un toque más de dominación, puedes ordenarle que te llame «amo» o «señor»
  • Puedes empezar con que te haga un pase de modelos con ropa erótica
  • Que te haga un striptease o un lap-dance
  • Que se masturbe delante tuyo

La idea es aprovechar este juego para perder inhibiciones, y mientras que el hipnotizador se siente cómodo pidiendo lo que le apetece, el hipnotizado puede dejarse llevar y hacer lo que le han dicho sin ninguna vergüenza.

 Sexo para parejas - perdiendo las inhibiciones al estar hipnotizados

Cuarto: los límites

Si empezamos a jugar, «hipnotizamos» a nuestra pareja y empezamos a darle «órdenes», veremos cómo se nos va haciendo fácil pedir más a nuestra relación. Muchas veces nos quedamos sin pedir lo que nos apetece, bien porque estamos más preocupados por cómo disfruta nuestra pareja o porque no sabemos cómo va a responder. Pero con esta actividad el «hipnotizador» está completamente concentrado en lo que le apetece a él, y en pedirlo. Esto hará que pidamos cosas más «innovadoras», hasta el punto de que a nuestra pareja puede no gustarle o simplemente no excitarle. Y por ello es necesario tener un sistema para poner límites al juego (como en todo juego de dominación).

En el juego del hipnotismo es muy fácil detener el juego o ponerle límites sin romperlo:

  • Si le «ordenamos» algo a nuestra pareja «hipnotizada» que no le gusta, siempre puede negarse, en base a que es algo que «va en contra de su propia naturaleza», y por lo tanto no lo haría ni hipnotizada. Con esto nuestra pareja puede limitar lo que no quiere hacer;
  • Si nuestra pareja siente en algún momento que el juego ya no le gusta, puede interpretar que se ha despertado, y que ya no está hipnotizada. El juego se acaba así de rápido.

 Sexo para parejas - poniendo límites al sexo hipnotizados

Así que lo mejor de esta actividad es la pérdida de la inhibición, lo que nos permitirá conocernos mejor sexualmente. Y además nos permite volver a jugar la actividad otra vez, pero esta vez invertimos los papeles y le toca al otro. Si has estado «hipnotizado» sabes lo que se siente, y te aseguro que le vas a sacar mucho más partido!!