Vale, ya sé que la mayor parte no somos ricachones adinerados con un jacuzzi en cada uno de los trece baños de nuestra mansión de verano. Pero merece la pena, el jacuzzi ya es un símbolo de erotismo, de sexo deshinibido y extraordinario. Así que tendremos que hacer un esfuerzo:

Sexo para parejas - jacuzzi

Primero – la fecha

Lo prepararemos para nuestra próxima fecha especial: aniversario, cumpleaños, etc. Le diremos que nos ocupamos nosotros de la celebración, e incluso le dejaremos pistas falsas sobre lo que vamos a hacer: algo que pueda creerse.

Segundo – la preparación

Buscaremos un hotel con habitaciones con jacuzzi y reservaremos una para la fecha en cuestión. Pero tenemos que ir más allá: cogeremos el kit completo: fresas con nata y chocolate, aceites de agua, champán, velas aromáticas, pétalos de rosa en la cama… Y como toque final, un par de conjuntos de lencería o ropa interior, uno para cada uno. Ojo, si queréis que sea perfecto será mejor que el hotel no esté muy lejos, para que puedas ir antes y prepararlo todo.

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Tercero – el teatro de la sorpresa

Cuando llegue el día, os propongo que engañéis a vuestra pareja, haciéndole creer que han perdido la reserva del lugar falso que le hemos contado. Le diremos que estamos pensando algo, o que vamos a un piso que nos ha dejado un amigo, o algo así que baje sus expectativas. Y luego la llevaremos al hotel, aprovecharemos algún momento a solas antes de entrar en la habitación para enseñarle la lencería, y luego abriremos la puerta.

Sexo para parejas - el hotel

Al final resulta que el jacuzzi es lo de menos, es sólo un sitio calentito y agradable en el que romper la rutina!