Que me podeis contar del figging? he leido bastante online, pero no me acaba de quedar claro, cuando se le introduce en el ano causa dolor? picor? placer?

Sexo para parejas - preguntas sobre el figging

El figging es una actividad sexual que consiste en introducir una raíz de jengibre en el ano o en la vagina. El jengibre tiene aceites que producen sensación de picor y calor en las mucosas, y que va incrementándose según se van absorbiendo más y más. Y por ello se suele asociar a los juegos de azotes: el hecho de tener que aguantarlo, sabiendo que va a ir aumentando, sin poder quitártelo, es un acto de sumisión, y si contraes los músculos de la zona para aguantar el azote vas a apretar la raíz y sentir más el picor. Así que se suele usar para evitar que el azotado esté totalmente contraído.

Instrucciones: Se compra una raíz de jengibre de buen tamaño (no suele ser fácil, en mercados asiáticos), se pela y talla para que pueda usarse para penetrar (con guantes si no quieres empezar a sentirlo en los dedos), y se introduce en el agujero en cuestión. Si se quiere potenciar el efecto se le hacen además pequeños cortes longitudinales a la raíz, para que salgan todos los aceites posibles. El figging vaginal suele ser menos estimulante porque la lubricación natural lava los aceites y tienen menos efectos. Así que por ello se suele relacionar el figging con sexo anal, lo que además permite que los disfruten cualquiera de los sexos. En cualquiera de los dos casos lo tallaremos de forma que quede suave y no pueda producir daños.

Sexo para parejas - juegos sexuales figging

Un apunte: para la penetración anal es muy importante “tallarlo” de forma que quede un buen tapón al final y no pueda ser absorbido hacia dentro. Ya lo hemos comentado antes, pero repetimos: el ano también absorbe, y no tiene fondo como la vagina, así que hay que preocuparse de ponerle un límite. Y por supuesto una vez que ha estado en el ano, no se puede pasar a la vagina.

El nivel de la sensación depende de varios factores: lo sensible que seas tú al jengibre, tu capacidad de aguantar picor, y lo “productivo” que sea el jengibre que estás usando (cuanto más fresco, más aceites y más sustancias). Para algunas personas llega a ser casi doloroso, mientras que para otras es algo completamente aguantable: algo así como una sensación de calor que te deja sensible toda la zona, y por lo tanto puedes llevártelo “puesto” en lugares públicos. Es decir, un plug con un toque de quemazón y picor que consigue que sientas mucho la zona.

Si quieres hacer una prueba por primera vez, te aconsejamos que uses abundante lubricante: disolverá los aceites y así podrás ver si la sensación es muy fuerte para ti o no. Si no lo sientes mucho no vuelves a aplicarte lubricante y a disfrutar! Otra opción es probarlo en la ducha: si ves que empieza a ser demasido, te lo quitas y te limpias la zona muy bien.

Aunque pueda parecer raro y extraño, es algo relativamente poco agresivo en el mundo de la dominación: no deja ningún tipo de marca ni nada visible, lo que lo hace una actividad estupenda para aquellas personas que quieren mantener sus tendencias ocultas (la mayoría). No hay peligro de infecciones (lo hemos pelado y además es antibacteriano) ni rozaduras si pelamos bien la raíz, así que el único peligro real es una alergia al jengibre (a comprobar la primera vez!).

Otro punto que lo hace interesante es que es una “molestia” completamente distinta de las habituales (azotes, golpes, ataduras, etc), por lo que el sistema nervioso no está acostumbrado y es muy sensible. Es decir, que aún en personas que han “disfrutado” mucho del BDSM puede ser una experiencia sensorial intensa. Por explicarlo de otra manera, es como el wasabi: aunque es un picante, es un picante distinto de los habituales, y por lo tanto por muy acostumbrado que estés a las guindillas, el wasabi te genera una experiencia nueva.

Sexo para parejas - figging y azotes

Al de un rato el picante va desapareciendo (al gastarse las sustancias del jengibre) y entonces la sensación se convierte en relajante: el cuerpo ha generado endorfinas para superar el “ataque”. Y por supuesto la zona queda extremadamente sensible a cualquier roce, dejándola preparada para otras penetraciones que serán sentidas al máximo. Vamos, que dura menos que una hora y luego tienes la zona roja, con la circulación al máximo y sensible.

Variantes

Con el jengibre se pueden hacer otros juegos: pelar pequeñas láminas y ponerlas en los labios vaginales, hacer una pequeña caperuza para el clítoris, estimular el clítoris con la raíz pelada…

Hay una enorme lista de juegos con comida o químicos en las mucosas, como por ejemplo cubitos de hielo, mentol (picante pero de otro tipo), tabasco… Aquí tenéis una lista de opciones habituales en el BDSM.