A veces la sexualidad tiene vida propia y nos aparecen las ganas de sexo en los lugares más inapropiados. Lo más normal es que nos contengamos, pero ahí nos hemos quedado con las ganas. Así que os preguntamos: ¿cuál es el lugar más raro donde te han entrado ganas de quitarte la ropa (o quitársela a tu pareja)? ¿Te sorprendió? ¿Lo hablaste con tu pareja?