Unas posturas sexuales que suelen pasar desapercibidas durante la excitación son aquellas en las que acariciamos el clítoris y los labios vaginales con el pene. ¿Qué te parece alargar vuestra sesión de sexo aún más?

¿Qué tienen de bueno estás posturas?

  • Alargamos el sexo, porque mantenemos la excitación con un estímulo bajo
  • Lubricamos la zona con los fluidos de ambos
  • Puede ayudarnos a relajarnos un poco después de una sesión de penetración

También tienen inconvenientes:

  • Si nuestros genitales ya están irritados por mucho roce no van a agradecer aún más, así que mejor evitarlo si están sensibles
  • No funcionan muy bien con preservativos, ya que él no va a sentir casi nada
  • No es agradable sin una buena lubricación, así que aseguraros de tener a mano el lubricante por si la lubricación natural no es suficiente

Hay dos formas de acariciarla con el pene:

  • Que él controle: él se agarra la base del pene y lo mueve para acariciarla con el glande. La postura más habitual es cuando ella está tumbada boca arriba y él de rodillas entre sus piernas
  • Que ella controle: ella agarra el puente y se acaricia con el glande. La postura más sencilla es cuando él está tumbado boca arriba y ella se pone de rodillas encima

Podemos controlar la presión y la velocidad del rodamiento para ajustarnos al estímulo que busquemos. Una variante muy interesante es dar golpecitos con el glande en el clítoris, dado que ya hemos comentado en otro post que el clítoris suele agradecer las vibraciones de golpes.

Así que acordaos de estas posturas para usarlas en cuanto tengáis una oportunidad!