Por todo internet vemos imágenes de dominación en las que la mujer es la persona sumisa. Es lo que nuestra cultura considera «normal». Pero hay tanto hombres como mujeres que quieren lo opuesto: que ella domine.

Este problema es más común de lo que parece: ella cree que no le gusta la dominación porque cuando lo han probado le ha tocado ser sumisa y no le ha gustado. Y él nota que le falta algo, pero no sabe cómo pedirlo. Así que olvidan la dominación sin probarla entrega.

Si os pasa algo así os recomendamos probar la dominación femenina. Podéis empezar como un juego: un día le toca a uno ser el dominante, y la siguiente será el sumiso/a. De esta forma mantenemos el equilibrio y el ambiente lúdico. Y por supuesto empezaremos con un nivel ligero, suavecito. Ya tendremos de subirlo si nos gusta!

Así que ella se busque una ropa adecuada y piense qué hacerle. Un clásico sería el facesitting, pero se abre un mundo entero de posibilidades!