Ya hemos hecho un post sobre las zonas erógenas del hombre, y ahora le toca al cuerpo de la mujer. Evidentemente tenemos muchas zonas erógenas en común, pero hay algunas sutiles diferencias que pueden sernos muy valiosas a la hora de conseguir que nuestra pareja gima y grite hasta quedarse afónica!

Sexo para parejas - zonas erógenas de la mujer en acción

Como ya comentamos en las zonas erógenas del hombre, podemos dividir estas zonas en primarias (las más excitantes, pezones o clítoris) y secundarias (menos excitantes, pero en general más olvidadas). Las primarias son conocidas por todo el mundo, pero las secundarias pueden escaparse. A esto se suma la distinta sensibilidad de cada persona, lo que hace que una zona erógena secundaria pueda ser todo un placer para una mujer mientras que otra no siente nada especial. Así que hay que probar todas y comentar el resultado!

Vamos a hacer un repaso por zonas:

  • Cabeza:
    • Cabello: Masajea el cuero cabelludo de tu pareja al empezar la relación. El pelo largo de la mujer da más juego, y suele ser algo más sensible que el del hombre;
    • Párpados: Una zona muy sensible, también para las caricias del principio. Además requiere que tenga los ojos cerrados, así que mejor todavía;
    • Orejas: El clásico mordisquito en el lóbulo, meter la lengua en la oreja o soplar la oreja desde detrás. Algo menos sensible en mujeres que en hombres, pero probadlo;

Sexo para parejas - excitando sus orejas

    • Boca y labios: Muy excitante, y tanto más cuanto más excitados estamos. En el caso de la mujer también la zona entre el labio superior y la nariz;
    • Cuello y nuca: Bastante más sensible en la mujer, especialmente la nuca. Un sitio maravilloso para empezar a excitarla, cuando todavía lleva puesta ropa;

Sexo para parejas - el cuello y la nuca son zonas muy sensibles

  • Espalda: Así como en el hombre esta zona no es apenas sensible, en la mujer sí que tiene sensibilidad, tanto a roces suaves como a masajes vigorosos. Evidentemente la sensibilidad aumenta cuando bajamos hacia el trasero, pero es una buena idea tumbarla boca abajo y acariciarle y besarle la espalda;
  • Tórax:
    • Pecho: Más sensible que en los hombres, claro. Siempre hay que excitar antes los pechos que los pezones: Podemos acariciarlos desde abajo o desde arriba, apretarlos entre sí o hacer movimientos circulares… Hay muchas posibilidades, y con la excitación a menudo desean algo más “duro”;
    • Pezones: Muy sensibles, y delicados. Algunas mujeres pueden llegar al orgasmo sólo con la excitación de sus pezones. No hay que olvidar que el pezón también tiene su areola, que es el círculo de piel sensible y coloreada que lo rodea, y que tendremos que incorporar a cualquier acción que hagamos al pezón. Acariciar, lamer, succionar, mordisquear… como todo el pecho los pezones pueden aguantar bastante más estímulo con la excitación, hasta poder ser placentero el retorcerlos o estirarlos;

Sexo para parejas - enorme sensibilidad de los pezones

  • Abdomen: Más sensible que en el hombre, especialmente el ombligo (aunque no a todas las mujeres les gusta, claro: tendrás que probarlo);
  • Brazos:
    • Cara interior de antebrazos y muñecas: No es habitual, pero las caricias en estas zonas pueden ser consideradas eróticas;
    • Manos: Muy sensibles, como en el hombre. Puedes lamerle los dedos y metértelos en la boca, que le encantará;
  • Piernas:
    • Pies: Como en los hombres, pueden tener una sensibilidad especial. Se puede empezar dándoles un masaje en la planta y luego en los dedos. Si le gusta mucho puedes pensarte el lamerlos (dando la higiene por supuesta, claro). En el caso de la mujer la zona sensible tiende a extenderse a los tobillos;
    • Detrás de las rodillas: Esta piel fina es sensible a las caricias suaves, nada de mordiscos o masajes fuertes;
    • Cara interior de los muslos: Mucho más sensible en mujeres. El excitar esta zona prepara los genitales, y si masajeamos los muslos estaremos moviendo los labios externos de los genitales;

Sexo para parejas - mordisquitos en la cara interior de los muslos

  • Culo:
    • Nalgas: Esta zona tiene sus propias terminaciones y además su movimiento implica el movimiento del suelo pélvico, lo que prepara sus genitales. Aún así su sensibilidad varía mucho de mujer en mujer, y es más receptiva a masajes fuertes o palmadas que a caricias suaves;
    • Ano: Como en el hombre esta zona es muy sensible y puede ser muy erótico, pero tiene que ser asumida mentalmente como una zona “sexual”. Así que lo tienes que hablar antes, así de simple. En caso afirmativo se puede acariciar con movimientos circulares, a ser posible con lubricación y siempre con las uñas bien cortadas. El annilingus y la masturbación del pene entre las nalgas son otras opciones;

Sexo para parejas - el culo y el ano son zonas erógenas muy sensibles

  • Genitales: los reyes de la sensibilidad, sin duda:
    • Ingles: Menos sensible en mujers que en hombres, ya que la mayor parte de la sensibilidad pasa a los labios vulvares;
    • Perineo: Entre los labios y el ano, es una zona muy sensible en las mujeres, dado que comparte muchas terminaciones sensitivas con los labios exteriores. Es más sensible a presiones y masajes que a caricias suaves;
    • Labios vulvares: Los labios vulvares están llenos de terminaciones nerviosas que los convierten en focos de sensibilidad, especialmente los labios menores o interiores. Son más sensibles a la presión y los masajes fuertes, e incluso pueden gustar de pequeños pellizcos o tirones en estados avanzados de excitación;

    Sexo para parejas - sensibilidad de labios vulvares

    • El clítoris: El gran protagonista, equivalente del glande en el pene. Muy sensible a caricias, lametones, presiones, masajes, golpecitos, succiones… te damos unas cuantas ideas en el post sobre la masturbación femenina;
    • El punto G: También hemos hablado de él en el post de la masturbación femenina: una zona esponjosa y algo rugosa que se encuentra en el interior de la vagina, en la cara más cercana al ombligo (“hacia delante”), y a unos 4 ó 5 centímetros de la entrada. Es sensible a presiones fuertes, no a caricias, y es uno de los principales responsables de los orgasmos vaginales.

Bueno, y creo que esto es todo. Como en el caso de los hombres, lo más importante es probarlas todas y comentarlas en pareja, de forma que aprendamos juntos qué es lo que nos gusta a cada uno. Ya sabéis, a hacer un tour por todas las zonas, las 21 !

    • Boca y labios: Muy excitante, y tanto más cuanto más excitados estamos. Besos, lamer los labios, mordisquarlos… y evidentemente acercarle a la boca vuestras zonas sexuales para que las saboree;
    • Cuello y nuca: Una buena zona para empezar, con masajes o caricias. Besos, lametones y mordisquitos para cuando ya estemos algo más excitados. Algunos hombres tienen esta zona sensible extendida a la espalda y los hombros;