No puede haber un blog sobre temas sexuales que no toque este tema. El punto G fue durante una época un mito sexual: Un fantástico punto en los genitales femeninos que le llevaría automáticamente a un fuerte orgasmo! Ahora ya sabemos que no es así, pero que sí existe una zona interna que puede ser muy excitante para la mujer. ¿La tenéis bien identificada? ¿Le sacáis partido?

Sexo para parejas - masturbación del punto G

Todavía hay estudios médicos intentando demostrar la existencia del punto G (el último aquí, con foto ridícula incluída). Pero a nosotros nos da igual si se puede definir la zona a nivel anatómico o no, lo único importante es si tiene efecto o no.

Tipos de orgasmo en la mujer

El efecto del punto G depende de cada mujer, y se han llegado a denominar “vaginales” a aquellas mujeres que tienen tendencia a llegar al orgasmo a través de la estimulación interna. Este tipo de mujeres son las que sienten especialmente la estimulación del punto G, y para ellas el orgasmo por punto G es el más intenso. Por contra se llaman “clitoridianas” (o “clitorianas”) a las mujeres que llegan al orgasmo antes por estimulación externa, especialmente del clítoris. Esta división no es más que una forma de describir la sensibilidad de la mujer frente a la estimulación de ciertas zonas, y no debe tomarse como una división estricta. Sólo tenemos que considerar que hay orgasmos que provienen principalmente de una estimulación interna (punto G), llamados vaginales, mientras que otros provienen principalmente de una estimulación externa (clítoris), llamados clitoridianos.

Sexo para parejas - buscando el punto G

Sin embargo la mayoría de las mujeres pueden alcanzar ambos tipos de orgasmo con la estimulación correcta. Si ella siente más el clítoris puede necesitar una estimulación externa antes de alcanzar un orgasmo vaginal, y al revés. Y no podemos olvidar que también depende del día, del humor, el cansancio, etc. Pero sí suelen describirse ciertas diferencias más o menos constantes entre los orgasmos vaginales y clitoridianos, especialmente en cuanto a la duración y la intensidad del placer:

  • El orgasmo clitoridiano es muy intenso y de corta duración. También suele describirse como muy concentrado en la zona del clítoris, por lo que suele provocar un estremecimiento general y una contracción de los músculos. En general es más difícil tener varios orgasmos clitoridianos seguidos, porque requieren de una mayor concentración del estímulo;
  • El orgasmo vaginal está menos concentrado, produciendo una sensación de placer más prolongada y generalizada pero en general de menor intensidad. Se pueden tener en un estado de relajación y no provocan una saturación del estímulo, facilitando el multiorgasmo (varios orgasmos seguidos con poco tiempo entre ellos) o una meseta de placer (una especie de orgasmo de menor intensidad pero muy prolongado y continuo). Sin embargo suelen requerir de una estimulación más prolongada, subiendo poco a poco el nivel.

 Sexo para parejas - buscando el punto G con un consolador

Estimulación del punto G

En cualquier caso la estimulación del punto G requiere de una excitación previa. Ella tiene que estar excitada y lubricada (si hay duda, os recomendamos usar lubricante). Y también es recomendable combinar la estimulación del clítoris con la del punto G: sexo oral, estimulación de la vagina, penetración, etc. Esto lo hemos comentado en el post de la masturbación femenina.

Cuando ella esté excitada y sea patente en su vagina (lubricación, apertura, color… esto ya depende de cada una) podemos pasar a estimular el punto G directamente. Las instrucciones para “encontrar” el punto G son sencillas: Se caracteriza por ser una zona esponjosa y algo rugosa que se encuentra en el interior de la vagina, en la cara más cercana al ombligo (“hacia delante”), y a unos pocos centímetros de la entrada. El punto G se nota muchísimo con los dedos por su rugosidad, así que no deberíais tener ningún problema al identificarlo. Como hemos comentado, hay mujeres que no disfrutan con la estimulación del punto G, otras lo sentirán muchísimo, y la mayoría sólo lo disfrutarán si estaban excitadas previamente.

Sexo para parejas - estimulación del punto G

Una de las claves del punto G es que se estimula con presión, no con caricias. Es decir, hay que presionarlo en la penetración, ya sea con los dedos, un consolador o el pene. Y siempre intentar mantener la estimulación del clítoris en paralelo.

  • En el caso de los dedos se puede hacer con ella tumbada boca arriba e introduciendo uno o más dedos con las yemas hacia arriba y doblándolos, como haciendo el gesto de “ven aquí”. Se puede estimular el clítoris con el pulgar o con la otra mano.  Otra forma es que ella se coloque sentada sobre sus piernas de espaldas a él, mientras él introduce el pulgar, apretando hacia el frente, entre el pulgar y su dedo índice. Se puede estimular el clítoris con el índice o con la otra mano.

  • En el caso de consoladores rectos o el pene, esto depende del ángulo de entrada: hay que entrar con un ángulo que haga que la punta presione el punto G. Así que hay ciertas posturas que estimulan este punto (algunos ejemplos aquí), que son básicamente las que hacen que el pene empuje la pared frontal de la vagina (la más cercana al ombligo). Si el hombre penetra desde detrás de ella es importante que entre desde una posición superior, para tener el ángulo correcto.

Sexo para parejas - postura sexual para estimular el punto G

Sensaciones para identificar el punto G

Las sensaciones asociadas a la estimulación del punto G suelen describirse como distintas, y a menudo asociadas a la eyaculación femenina. La zona del punto G se encuentra entre la vagina y la uretra, donde se encuentra la esponja uretral, que es una zona que aumenta de tamaño con la excitación y que tiene muchas terminaciones nerviosas. Por ello la primera sensación suele ser similar a la de tener que orinar: una sensación de presión interna que estamos conteniendo. Si nos resistimos a esa sensación, contrayendo los músculos, estaremos dificultando llegar al orgasmo. Así que hay que ceder a esa sensación, aunque sea similar a la de orinarse encima. Una vez que relajemos los músculos al ceder podemos llegar al orgasmo vaginal.

La eyaculación femenina está relacionada con la estimulación del punto G, dado que se provoca en las Glándulas de Skene, cercanas a la esponja uretral. Básicamente consiste en que estas glándulas expulsan un líquido lechoso, distinto de la orina o la lubricación vaginal, cuando se contraen los músculos de la zona al llegar el orgasmo. Sin embargo esta eyaculación es muy variable para cada mujer: Algunas no eyaculan, otras una pequeña cantidad, y otras una considerable cantidad de líquido (lo que se suele denominar “squirting”). Por ello no debemos buscar la eyaculación femenina, es simplemente un resultado más del orgasmo vaginal, y no implica un mayor placer.

 Sexo para parejas - punto G y eyaculación femenina

 Conclusión: A practicar!

La conclusión es que el punto G no suele ser tan estimulado como el clítoris, a pesar de generar orgasmos mucho más prolongados. Así que tenemos que practicar el reconocer la zona, tanto por ellas como por ellos. Para ello habrá que buscarla durante la masturbación propia, masturbación por nuestra pareja y la penetración, ya sea con o sin juguetes sexuales. Conforme ella vaya reconociendo las sensaciones y cómo llegar al orgasmo vaginal tiene que comunicárselo a él, de forma que sepa cómo estimularla para llegar a este orgasmo. Según vayamos practicando llegaremos a otras etapas, como el multiorgasmo o la eyaculación femenina. Así que a practicar!!