Soy Victoria, casada, 25 años. Vivo en el primer piso, lo hicimos frente a la ventana de noche. Abrí la ventana y me excité tanto que estaba tan mojadita y tan caliente que quería que me penetrara más y más y más… Sólo gemía el frío viento y pensar que alguien vería lo excitados que estabamos… Noté que las persianas de mi vecino se movían rapidito, se tocaba. Nos espía y me lo encuentro regularmente y me dice “mamita, qué rico coges, qué tetas tan ricas, invíteme!”. Sólo sonrío