Hay muchas personas que no disfrutan de la penetración anal, pero en cambio sí que les gustan las caricias anales.

Lo más importante en las caricias es que tu pareja tenga la garantía de que no vas a ir más allá (a menos que lo pida, claro). Así que dale seguridad y confianza!

Además no podemos olvidar el lubricante: aunque no haya a haber penetración es una zona seca, y será mucho más placentero con un buen lubricante.