Hacerlo al aire libre, con la brisa marina acariciándonos suavemente, el sol calentando nuestros cuerpos desnudos, la tensión de que alguien pueda pillarnos in-fraganti… la playa es un sitio estupendo.

Evidentemente también tiene sus partes negativas: la arena no es lo más cómodo del mundo, podemos quemarnos la piel en partes muy sensibles, hay mirones, etc. Así que hay que tener cierto cuidado.

Sexo para parejas - en la playa

Las playas nudistas o semi-nudistas nos dan ciertas facilidades, especialmente para enseñar nuestro cuerpo y jugar con la excitación, sin llegar más allá. Si queremos ir más lejos, y dado que la zona de playa es pública, seremos claramente visibles desde bien lejos, y podemos meternos en un lío. Hay algunas alternativas, como las tiendas de campaña o las playitas sólo accesibles por barco, pero podemos pensar en dos formas fáciles:

El agua

Si no hay mucha gente en el agua podemos abrazarnos y acariciarnos a una cierta profundidad, que nos cubra hasta el cuello, de forma que no se vea nada. Hay que tener en cuenta que no podremos hacer mucho más, dado que el agua acaba con la lubricación natural y esto nos impide la penetración.

Sexo para parejas - sexo en el mar y en la playa

Pero sí podemos acariciarnos zonas erógenas y juguetear un poco. A tener en cuenta que cuando el varón salga a la playa su erección puede dar un enorme espectáculo, así que será necesario un periodo posterior de relajación: ella puede volver a la toalla y él relajarse con algo de natación.

En cualquier caso esto nos permite estar a pleno sol, en un lugar público, y aunque la gente pueda sospechar no se ve nada.

Las dunas

En muchas playas hay una zona de dunas algo más lejos de la orilla. En otras hay una zona de arbustos, un bosque o pequeñas calas ocultas. En cualquier caso son zonas en las que podemos estar semi-ocultos fácilmente.

Sexo para parejas - entre las dunas

Aquí el peligro son los mirones: muchas de estas zonas son empleadas habitualmente para encuentros de ciertos grupos sexuales, y los mirones gustan de pasearse por las coronaciones de las dunas para cotillear. Algunos incluso llegan a masturbarse a la vista con el espectáculo. Evidentemente esto puede importarte o no: conozco a una pareja que incluso se excita con ello y afirma haber hecho eyacular a unos cuantos ancianos.

Sexo para parejas - los mirones en la playa

En cualquier caso sí debemos estar atentos a que nadie nos grabe en vídeo o nos haga fotos, ya que si no podemos encontrarnos en internet sin proponérnoslo. La posibilidad de que nos pillen aporta un grado de tensión al momento, que las primeras veces será muy excitante.

Sexo para parejas - entre las dunas

Así que en estas zonas podemos hacer de todo, pero mi consejo es que vayamos probando el sitio poco a poco, asegurándonos de que estemos equivocados de su intimidad: la primera vez nos vamos dando crema, luego hacemos nudismo, etc.

Bueno, en cuanto vuelva el calorcito ya tenemos algo nuevo que probar. Y si vemos a alguien que está en ello, ahora podemos entenderle y darle esa intimidad que busca. Al fin y al cabo, no dañamos a nadie!